Observando a los artesanos podemos apreciar muchos aspectos educativos. El gran abanico de oficios artesanales nos amplía la perspectiva sobre todo aquello que podemos llegar a saber hacer o incluso a dedicarnos en nuestra vida adulta. La relación entre los diferentes artesanos, como por ejemplo el campesino, el pastor, el curtidor y el zapatero, nos descubren también un panorama de vínculos que llena de sentido cada uno de los oficios y la vida social que los interrelaciona.

La voluntad en el proceso de aprendizaje, la perseverancia, la identificación con el trabajo realizado y la satisfacción del trabajo bien hecho son valores especialmente necesarios y de los que es bueno aprender a través de ejemplos reales como pueden ser los artesanos.

En estes número iréis encontrando distintas y sorprendentes maneras de ir conociendo los oficios artesanales. Seguro que toda la familia lo disfrutaréis tanto como nosotros mientras preparábamos la revista.

Contenidos de la revista infantil

  • Sin comida no hay vida. Campesino, molinero, panadero, carnicero
  • Trabajo con la tierra y las piedras. Alfarero, picapedrero, albañil
  • La ropa proviene de los animales. Pastor, curtidor, zapatero, hilador, tejedor, sastre, talabartero
  • Cascarrabias. Cuento divertido sobre un zapatero
  • Oficios del pasado Súbito presenta al hombre de la arena
  • Pasatiempo del cantor popular. Herramientas y ratones
  • Velada festiva Comida, beber, bailar, jugar
  • Trabajo con la madera. Carpintero, ebanista, cestero, carretero, tornero, luthier de violines
  • Los metales, la potencia y el sonido. Herrero, orfebre, cerrajero, campanero
  • Papel y escritura. Papelero, impresor, encuadernador, lector
  • De los niños para los niños. Vuestras aportaciones
  • El sastre en el Cielo. Cuento de los hermanos Grimm.

El campesino

Labrar, aplanar, sembrar, cultivar, recoger, segar y trillar. Así se hizo durante años en todas las regiones de la Tierra porque la agricultura, la ganadería y la mar alimentan a la humanidad. Sólo hace 100 años que se inventó el tractor y más tarde la segadora.

Anteriormente, la granja proveía todo lo necesario para alimentar a la gente: cereales, patatas, carne, leche, fruta, verdura, huevos y mucho más. Hoy día, muchos campesinos producen sólo un alimento: o cuidan vacas o cultivan cereales o verduras, etcétera.

El carpintero

La carpintería es uno de los oficios más antiguos de la humanidad. Solía transmitirse de padres a hijos. Lo más habitual era que el joven comenzara su aprendizaje entre los 12 y los 15 años, necesitaba muchos años para dominar este exigente oficio. Lo primero que debía conocer en profundidad era todo lo relativo al material con el que trabaja el carpintero, su materia prima: la madera. Esta podia ser de roble, pino, ciprés, olivo… ¿Cuántos tipos de árboles conoces? Cada una de las maderas tiene unas caractarísticas especiales de dureza, resistencia, fragancia … que la hace ideal para su uso. Antiguamente para conseguir la madera había que ir hasta el bosque, seleccionar los mejores árboles, talarlos y llevar los pesados troncos hasta el taller: la carpintería.

El campanero

(…)Primero se construye una montaña acampanada de arcilla, como se puede ver en el dibujo de abajo bajo la campana. Se pone encima una capa de arcilla como una piel gruesa, que tiene más tarde la forma de campana. Cuando está seca, se pone una segunda capa de arcilla, que se vuelve a dejar secar.

La segunda capa se levanta de modo que sólo se ve la primera, que se destruye. A continuación, se vuelve a bajar la segunda capa acampanada de la montaña. ¡Pero no toda! ¡Porque donde antes había la primera capa de arcilla es ahora una brecha, una cavidad!

En esta cavidad se funde metal líquido muy caliente: no es hierro sino bronce con estaño. Cuando este metal se enfría y se endurece, se puede volver a sacar la capa exterior de arcilla: ¡entonces ya es de repente la campana! Después se levanta de la montaña de piedra como en el dibujo de abajo. ¿Cómo suena?

Oficios del pasado

Los traperos vendían en la fábrica de papel las ropas que encontraban. Era una tarea tan desagradable y asquerosa que no escogería nunca esta profesión. Porque la mayoría de trapos viejos eran trapos de limpieza y trozos de tela terriblemente sucios, mohosos, llenos de gusanos, larvas y huevos de insectos. ¡Los pobres traperos se ponían enfermos y tenían que ir a menudo al curandero! (…)

Cascarrabias

Maese Lezna era un hombre bajito, delgaducho y movido, que no podía estar un momento quieto. Su cara, de nariz arremangada, era pecosa y lívida; su cabello gris e hirsuto y sus ojos pequeños, pero en continuo movimiento. Nada le pasaba por alto, a todo le encontraba peros, sabía hacer las cosas mejor que nadie y siempre tenía razón. Cuando iba por la calle accionaba con ambos brazos cual si fuesen remos, y una vez dio una manotada al cubo de agua que llevaba una muchacha, con tanta fuerza que él mismo recibió una ducha. (…)

Contenidos del suplemento para familias y maestros

  • Juegos sobre los artesanos. Eckehard Waldow
  • Los oficios, hoy. Laia López Arboleda
  • La artesanía de la nueva lira. Oficio antiguo y moderno. Klaus Mahler
  • El proceso de construcción de una lira
  • La sierra. Desde la forja a la tecnología láser. Thiele Wüste
  • Manos, cabeza y corazón. Joan Calicó
  • Libros recomendados

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